Al descubierto más actos de corrupción de Graco Ramírez; daba contratos a funcionario

El director del Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo renunció de manera intempestiva, luego de ponerse al descubierto actos de corrupción a través de contratos de obras públicas, mediante licitaciones amañadas, que le fueron otorgadas a su empresa por parte del gobernador Graco Ramírez.

Tras darse a conocer el escándalo en un medio de comunicación de circulación nacional, sobre los contratos de obras públicas que le fueron entregadas a la empresa familiar de dicho funcionario, el día de ayer, se dio a conocer su renuncia como director de dicho fideicomiso.

En un escueto boletín oficial se establece que el gobernador Graco Ramírez no otorga contratos de obra; éstos se asignan mediante procesos regulados por la Ley de Obra Pública y Servicios Relacionados con la Misma del Estado de Morelos. Los procesos son transparentes, y se encuentran publicados en la plataforma Compranet.

No obstante, en dicho boletín se reconocen de facto los actos de corrupción al indicar que, con apego a la política de rendición de cuentas, Jerónimo Bernal Soliveras presentó este lunes –de manera voluntaria- su renuncia al cargo de director general del fideicomiso lago de Tequesquitengo.

Los contratos de obras públicas que obtuvo la empresa de la que es socio, indica el boletín, fueron firmados en el año 2014, y aclara que Bernal Soliveras se integró como director del fideicomiso del lago de Tequesquitengo, el 7 de enero de 2015.

De cualquier forma, se evidencian los actos de corrupción y los conflictos de interés en el que cayó el gobierno de Graco Ramírez, con licitaciones amañadas para beneficiar a determinadas empresas con contratos de obras públicas.

Las empresas de las que, el ahora ex funcionario, funge como socio son: Berso Edificaciones S.A. de C.V. y Tekarq S.A. de C.V.; mismas que obtuvieron contratos por más de 130 millones de pesos. Incluso, algunos de los contratos que le fueron otorgados están firmados por el propio Bernal Soliveras, ya como funcionario público y en su carácter de administrador único de las empresas.

Cabe destacar que, un año antes de asumir el cargo de director del fideicomiso del lago de Tequesquitengo, Jerónimo Bernal Soliveras trabajaba como un auténtico “cadenero” en la discoteca Taizz.