De coalición a colisión

Los partidos políticos que integran la coalición “Juntos Haremos Historia”, se convirtió ya en una colisión política en el Estado de Morelos, por una lucha de poder entre Morena, el PES y el PT que ya se elevó a un encontronazo entre la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky y el gobernador electo, Cuauhtémoc Blanco.

La confrontación se derivó de una pésima operación política para tejer acuerdos entre los integrantes de la coalición Juntos Haremos Historia, tanto para la integración y dirección de los órganos administrativos y políticos en el Poder Legislativo, como en la conformación de las secretarias, subsecretarías y direcciones de lo que será el nuevo Poder Ejecutivo.

La ausencia  de acuerdos, generó el divisionismo entre los integrantes de la coalición “Juntos Haremos Historia, que el pasado primero de julio ganaron la gubernatura, los 12 distritos locales y la mitad de los 33 municipios. Es decir, se llevaron “carro completo”. Sin embargo antepusieron los intereses personales y de grupo, al interés supremo de crear un gobierno de coalición.

La falta de acuerdos, llevó a la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, a la desesperación política y el día de ayer se lanzó fuerte en contra de Cuauhtémoc Blanco. Entre líneas, la líder nacional de ese partido, prácticamente le pidió al gobernador electo de Morelos, deshacerse de José Manuel Sanz, su brazo derecho.

En medios nacionales, Yeidckol Polevsnki fue sarcástica al referirse al gobernador electo y a su principal asesor, José Manuel Sanz, como el futbolista y su representante, respectivamente. A este último culpó de dividir al grupo parlamentario de Morena y confrontar a los diputados locales de la coalición, Juntos Haremos Historia” (Morena, PT y PES)

Es evidente que a la líder nacional de Morena le molestaron cuatro actos políticos: primero, que el grupo político de Cuauhtémoc Blanco le arrebatara tres diputados locales a Morena: José Casas, que se integró al PT; Marco Antonio Zapotitla, que se inclinó al PES al igual que Andrés Duque Tinoco.

El segundo acto de molestia, fue la presión que se ejerció para quitar de manera súbita a Javier García como coordinador parlamentario de Morena, quien fuera sustituido por Keyla Figueroa. El tercer acto que provocó la ira de Polevsnky fue la operación política que se tejió para evitar que los morenistas presidieran los órganos de control y de gobierno en el Poder Legislativo. Es decir, la Mesa Directiva y la Junta Política y de Gobierno.

Y el cuarto acto de molestia fue la negativa del gobernador electo, Cuauhtémoc Blanco, de no permitir que morenistas ocupen secretarías de despacho o sobsecretarías dentro de su gabinete.

Lo que no sabe la líder nacional de Morena, es que los emisarios que envío para negociar la correlación de fuerzas al interior del Congreso y la integración del Poder Ejecutivo, fueron personajes que no tuvieron la sensibilidad, ni la capacidad política para construir acuerdos enmarcados en la coalición Juntos Haremos Historia.

Los negociadores, sólo se confrontaron y enfrentaron con los representantes del gobernador electo, Cuauhtémoc Blanco. Y nos referimos por un lado a personajes ligados al ex senador, Rabindranath Salazar Solorio y a José Manuel Sanz por otro lado.

De ahí que Yeidckol Polevnsky reventara el día de ayer en contra de Cuauhtémoc Blanco, a quien prácticamente le pidió, entre líneas, deshacerse de su brazo derecho, José Manuel Sanz de origen español.

La respuesta del gobernador electo a la líder nacional de Morena, fue contundente. Cuauhtémoc Blanco no sólo le respondió con rotundo rechazo a las insinuaciones de cooptación de aquellos diputados que traicionaron a Morena para insertarse en otra fuerza política dentro de la coalición Juntos Haremos Historia, sino que además, generó que el Poder Legislativo se manifestara de manera colectiva e individual en contra de la líder nacional de Morena.

Frente a estas confrontaciones estériles, Cuauhtémoc Blanco y José Manuel Sanz, por un lado y Yeidckol Polevnsky y Rabindranath Salazar Solorio, por el otro lado, deben entender que los contrincantes políticos no están adentro de la coalición Juntos Haremos Historia, sino afuera y que en la medida en que se sigan peleando adentro, lo único que provocarán será un clima de ingobernabilidad.

Los enemigos de Morena, son el PES y el PT, los enemigos del PES, son el PT y Morena y los enemigos del PT son Morena y el PES. Es decir, la coalición Juntos Haremos Historia, se convirtió en una colisión política que perjudicará al Legislativo y al Ejecutivo, mientras que los verdaderos enemigos están riendo y gozando de la confrontación.