Definidos los presidenciables, uno es el autor del Fobaproa y en Morelos, sigue la incertidumbre.

Presidenciables: Definidos

Los candidatos presidenciables para el 2018 de los distintos partidos y alianzas partidistas, prácticamente, ya están definidos. Por el PRI, el recien destapado, José Antonio Meade; por Morena, Andrés Manuel López Obrador y por el Frente Ciudadano por México, la disputa se centra entre Ricardo Anaya y Miguel Ángel Mancera.

El singular destape del ahora exsecretario de Hacienda, José Antonio Meade, dejo atrás las aspiraciones del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, del Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray y hasta del Secretario de Educación, Aurelio Nuño.

Y sí que fue singular, porque el primero en destaparlo, en el pasado mes de junio, fue precisamente Andrés Manuel López Obrador. Y unos días antes de ayer, en un verdadero albazo al presidente, se adelantó en anunciar el ungimiento Luis Videgaray. Es decir, el último en hacerlo fue Enrique Peña Nieto, lo que significa que no es su candidato, aunque sí de Carlos Salinas de Gortari.

El destape de Pepe Meade, como se le conoce, por parte de Andrés Manuel López Obrador, tuvo un objetivo: Evidenciar que el exsecretario de Hacienda sería el candidato del PRI y de un ala importante del PAN. No hay que olvidar que Margarita Zavala anunció hace unos días su disposición de sumarse a la candidatura de José Antonio Meade, en caso de que esta se consolidara, como ayer ocurrió.

Así que el Frente Ciudadano por México quedará desfondado a nivel nacional y en varios Estados de país, incluyendo a Morelos. Los panistas se sumarán a Pepe Meade y dejarán solos a los traidores de la izquierda, al PRD junto con los seguidores de Ricardo Anaya.

Meade: El Fobaproa

José Antonio Meade surge como funcionario de medio pelo en el gobierno de Ernesto Zedillo, justamente después de la crisis financiera de 1994, provocada por el error de diciembre. De hecho, el ahora candidato del PRI, fue el autor intelectual del fraude más grande de México: El Fobaproa, que por cierto los mexicanos seguimos pagando y director del barril sin fondo denominado: IPAB.

En los gobiernos priístas y panistas, José Antonio Meade ha fungido como el administrador de las finanzas de distintos organismos claves de México. El representa a los tecnócratas puros del país y es el “padrino” del grupo compacto llamado los 40 Asociados, que han crecido a la sombra de la corrupción de los gobiernos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y que culminaron con el gobierno de Enrique Peña Nieto, para convertirse en el presidenciable de los ricos y burgueses de la política mexicana.

Así que la elección presidencial rumbo al 2018, no será de tercios, sino de dúo. La disputa se centrará entre Andrés Manuel López Obrador, que propone un cambio verdadero y el de Pepe Meade que representa los intereses de la burguesía política.

De acuerdo a las encuestas, Andrés Manuel López Obrador, es el candidato a vencer, pues no sólo es el puntero en la intención del voto de los mexicanos, sino que además es quien lleva más tiempo en campaña.

Y es que en el Frente Ciudadano por México están hechos bolas. Los candidatos que proponen los del PAN y PRD, poco tendrán que hacer en esta contienda. Ni juntos podrán dar una batalla de altura. La disputa por la candidatura presidencial se centra entre Ricardo Anaya y Miguel Ángel Mancera.

En las preferencias electorales esta mejor ubicado el jefe del gobierno de la Ciudad de México. Sin embargo, son las propias tribus del PRD quienes le han dado la espalda para apoyar al panista Ricardo Anaya, con la finalidad de garantizar candidaturas en los Estados donde desgobiernan, como Morelos.

No dudamos que panistas y perredistas al final abandonen el Frente Ciudadano por México, si se llega a consolidar, para irse a la cargada con Pepe Meade o con Andrés Manuel López Obrador.

Por lo tanto, las alianzas que construya el PRI y Morena, serán claves para el 2018. Todo parece indicar que el PRI se coaligará con el PANAL, PVEM y el Humanista. Mientras que Morena tiene como aliado al PT y podría sumarse a esta coalición el PES de Osorio Chong.

Morelos: Incertidumbre

Es evidente que las definiciones de las candidaturas presidenciables vendrán acelerar las decisiones en los Estados donde habrá elecciones concurrentes. En Morelos, será a mediados de diciembre cuando se empiecen a mover las fichas de los tableros.

Hasta el momento el único que tiene la candidatura a la gubernatura en la bolsa, es el senador Rabindranath Salazar Solorio por el partido Morena. Seguramente, después del nueve de diciembre se anunciará su virtual candidatura.

En el PRI, PRD y PAN, todo es incierto. Aunque varios quieren, no todos tienen las posibilidades reales para competir por la gubernatura. En el PAN, sólo hay dos posibles contendientes: el diputado federal, Javier Bolaños y el diputado local, Víctor Caballero Solano; cualquiera de los dos tiene los arrestos para la disputa del 2018.

En el PRD, él único que queda es Rodrigo Gayosso, aunque no se descarta como candidato emergente al Secretario de Gobierno, Matías Quiroz. En el PRI, la lista es larga. Ahí todos se ven con posibilidades, aunque su realidad sea adversa. Se habla de Jorge Meade, de Jorge Morales Barud, de Matías Nazario y hasta de Marisela Velázquez Sánchez.

Empero, de ellos quien tiene una relación cercana con el candidato presidencial Pepe Meade, es Jorge Meade Ocaranza, con quien coincidió en la Sedesol, el primero como titular y el segundo como delegado; quizá esa relación podría influir.

En Morelos, se ve complicado, aunque no imposible, crear el Frente Ciudadano entre el PAN, PRD y MC. Si se llega a construir entonces necesariamente el candidato a la gubernatura tendría que ser un panista: Javier Bolaños o Víctor Caballero, incluso un aspirante ciudadano como Antonio Sandoval y en un acto de desesperación hasta un candidato desdeñado por el PRI, Amado Orihuela.

Y en esto de las alianzas, si se consolida la coalición entre Morena, PT y el PES, entonces el alcalde Cuauhtémoc Blanco, sería una figura importante para la competencia del 2018, aunque no sea por la gubernatura.