En el PRD se hacen bolas y pretenden sacrificar a Matías Quiroz

PRD: Se hacen bolas

Si a nivel nacional, el PRD es un partido desfondado, en Morelos está herido de muerte tras la salida de quien pudo haber sido su carta fuerte para el 2018: Lucía Meza. Ahora en estos momentos, en ese moribundo partido están hechos bolas; ya nadie sabe para que va, ni con quien va en las próximas elecciones.

El sábado pasado se llevó a cabo un encuentro entre los integrantes del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, que encabeza Rodrigo Gayosso con autoridades locales emanadas de ese partido (diputados locales, alcaldes y secretario de despacho del gobierno).

Ahí, se puso en evidencia dos visibles elementos: primero, que la renuncia de Lucía Meza al PRD, no sólo les molestó, sino que incluso les abrió un boquete político-electoral. Segundo, que el PRD no tiene pies ni cabeza, mucho menos rumbo político.

Y es que ahora resulta, que con excepción de Rodrigo Gayosso, cualquiera puede ser candidato a la gubernatura por el PRD, incluso, cualquier ciudadano y hasta cualquier aspirante de otro partido político. Así de graves las cosas al interior de lo que queda del auténtico sol azteca.

A pesar que sabía que política, moral y éticamente no podría ser candidato a la gubernatura, por ser hijastro de Graco Ramírez, Rodrigo Gayosso se empecinó y anheló la primer magistratura de Morelos, al grado tal que obstruyó el paso de Lucía Meza Guzmán, de Matías Quiroz y de José Manuel Agüero Tovar.

El Secretario de Gobierno, Matías Quiroz se institucionalizó con Graco Ramírez y se hizo a un lado de la competencia por la candidatura al Gobierno del Estado, a fin de allanarle el camino a Rodrigo Gayosso y José Manuel Agüero Tovar se disciplinó para evitar confrontarse con el hijastro del gobernador.

La única que le dio la batalla política fue Lucía Meza Guzmán, quien en todo momento estuvo muy por arriba de Rodrigo Gayosso en los sondeos de opinión y hasta en las encuestas de intensión del voto. Ella, siempre punteo en las preferencias electorales.

Al final, Graco y Rodrigo la orillaron a renunciar a su militancia de 20 años y a Gayosso, lo vetaron las dirigencias nacional del PRD y la estatal del PAN. En consecuencia, el PRD se quedó sin [email protected] a la gubernatura y sin propuesta para el Frente Ciudadano por Morelos, que está muerto de origen.

Por lo tanto el candidato que envíe el PRD a competir por la gubernatura del Estado en el 2018, será un inminente sacrificado político; pues la camisa que se ponga llevará la marca de la derrota ante el desprestigio social del gobierno y del propio PRD.

El candidato del PRD sea ciudadano o no, militante del PRD o no, aspirante de otro partido político o no, estará condenado a la derrota electoral, por el sólo hecho de representar a un gobierno decadente, autoritario, misógino y violento.

De hecho, si llegara a cuajar el Frente Ciudadano por Morelos, ante la renuncia de Rodrigo Gayosso a ser el candidato, el candidato de esa coalición verá enfrente la derrota electoral. No hay escapatoria, los morelenses le cobrarán muy cara la factura al PRD en el 2018.

Si el candidato del Frente es un panista o un priísta (Javier Bolaños o Amado Orihuela), correrán la misma suerte y ellos lo saben, pues cargar en sus espaldas la desprestigiada marca del PRD y al gobierno de Graco Ramírez lo harán perder.

Es decir la marca del PRD-Graco le resta votos y prestigio al PAN y al Movimiento Ciudadano. De ahí que el Frente Ciudadano por Morelos simple y sencillamente nacerá con la derrota.

No será suficiente el desvío de recursos de la reconstrucción de las viviendas afectadas por el sismo del 19 de septiembre que tienen planeado ejecutar, para apuntalar las candidaturas del PRD o del Frente. Los morelenses se las van a cobrar.

No bastarán las despensas de los damnificados que fueron acopiadas para repartirlas en las elecciones; tampoco servirá la compra del voto, ni el programa clientelar de la beca salario para hacer ganar a un candidato emanado del PRD o aliado a ese partido político.

Matías Quiroz: Sacrificio

En ese encuentro que se realizó el fin de semana pasado en la comunidad de Oaxtepec, Se intento revivir a Matías Quiroz como virtual candidato del PRD a la gubernatura, o como la carta fuerte de ese partido político para el Frente Ciudadano por Morelos.

En el PRD y en el gobierno hay quienes creen que Matías Quiroz podría cohesionar la alianza entre el PAN, PRD y MC; piensan que por su capacidad conciliadora, su amigable carácter y su decencia política podría convencer a los panistas y de paso a la dirigencia nacional del PRD de ser el ideal.

Si esto hubiera sido antes, quizá tendría las posibilidades de crear una competitiva candidatura. Sin embargo, a Matías Quiroz lo frenó Graco Ramírez en sus legitimas aspiraciones. Es decir, lo obligó a declinar, con valores entendidos, para que su hijo pudiera llegar a la candidatura.

Por si fuera poco en varias ocasiones Matías Quiroz fue relevado, de facto, como Secretario de Gobierno por el propio gobernador, pues en reiteradas veces El Comisionado de la Seguridad, Alberto Capella tuvo que fungir como responsable de la política interna y en los últimos tres años lo nulificó como interlocutor con los diputados locales; rol que ejerce Rodrigo Gayosso.

Así que en términos reales a Matías Quiroz no sólo lo quieren descarrilar de la Secretaría de Gobierno, sino que además lo pretenden llevar al sacrificio político. Al matadero electoral, para ser claros.

Si lo hubieran dejado ejercer la Secretaría de Gobierno, Matías Quiroz sería en estos momentos la opción viable y no la única opción que les queda. Quiroz Medina es un buen hombre, no se puede negar. Se institucionaliza con facilidad, se disciplina sin chistar y tiene la capacidad para ser sumiso ante su jefe inmediato (Graco).

Por lo tanto su visible candidatura al gobierno, estaría deslegitimada de origen, por estar totalmente vinculado a Graco Ramírez que al mismo tiempo es la principal causa de derrota electoral del PRD y de quienes se coaliguen con ellos.

Si Matías Quiroz acepta ser el candidato del PRD o del Frente, será un candidato de sacrificio político, para pretender hacer ganar al candidato del PRI, con quien Graco pactará la impunidad que requiere para el fin de su sexenio. Pronto sabremos quien será el que le garantice a Graco la protección política y jurídica.