Autonomía Universitaria

Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos, todo el tiempo. – Abraham Lincoln

Por segundo año consecutivo, el rector de la U. de Morelos sacó de las aulas a profesorado y alumnado, para conducirlos a la calle en defensa de la autodeterminación universitaria.

Pasaron cientos de días con sus noches, se escribieron miles de líneas ágatas en comunicados y discursos, todo en defensa de la universidad estatal, para que hoy Alejandro Vera, sea sentado sin tener alternativa de firmar la aceptación de la revisión de cuentas anteriores, un plan emergente de austeridad y la vigilancia de todos los gastos.

Con ello, Vera dejará constancia de que en realidad la lucha en defensa de la autonomía universitaria fue su lucha personal, por ocultar las extra limitaciones propias y de su entorno cercano, donde causa y clave es la nómina.

En su viaje a la Ciudad de México, Vera dejó bajo llave la carpeta que contiene el decreto donde se firmó la autonomía universitaria, pues no la usará ni la invocará.

Cientos de días y sus noches, toma de calles y edificios públicos, boletines, discursos, entrevistas, el alzado de Morelos, firma hoy la entrega de la autonomía universitaria, a cambio de ganancias políticas que podrían no ser ganancias políticas, con un curso intensivo de aprendizaje del caminito de la autoprotección política: abandonar las aulas y asaltar las calles.

La Federación no es el Estado.

Aquí intentó engañar a todos con el cuento de la defensa de la autonomía universitaria, pero no pudo engañar a todos, sólo a los universitarios de veras y postizos que se dejaron engañar adrede.

Cuando la legislatura 52 planteó el año pasado, la posibilidad legal de revisar sus cuentas a sugerencia del piso 2 de palacio de gobierno –como este año lo hizo la legislatura 53-, Alejandro Vera, tejió una red de autoprotección con base en un discurso de víctima, y usó la estrategia guerrillera del enemigo único, es decir, una trampa en la que quedó atrapado.

Es decir, le quiso enseñar a hacer chiles a Clemente Jacques, y perdió.

Amén de su rendición -revisión de cuentas, plan de austeridad y vigilancia de gastos es derrota y humillación-, las investigaciones locales seguirán su curso judicial, a menos que el jefe de los tres poderes, haya declinado en su propósito de aplastar al enemigo a cambio, él también, de ganancias políticas.

Letras chiquitas.- Las agendas social y mediática subrayaron hoy la ausencia de gobierno. En tanto la agenda política, saludaba temprano el cumpleaños de una cantante extranjera folclorista, en Cuautla era entregado el cuerpo de Israel Hernández Torres –secuestrado en Cuernavaca hace cuatro años, asesinado no obstante, pagado su rescate, un mes después su cuerpo depositado en la morgue y enviado irresponsablemente al panteón clandestino de Tetelcingo-. A la familia Hernández –entre ella sus dos pequeños hijos- le acompañaron familias de otras víctimas desaparecidas o asesinadas los últimos cuatro años. La Universidad estatal urgió a la Fiscalía General abrir cuanto antes la fosa de Jojutla.