La encuesta de MORENA, la unidad forzada del PRI y las omisiones de Capella

Morena: La encuesta

Este miércoles podría definirse quién será el candidato de la coalición Morena-PT-PES a la gubernatura del Estado de Morelos entre los aspirantes Rabindranath Salazar Solorio y Cuauhtémoc Blanco, con base a los resultados y al análisis que se elaboren sobre las encuestas realizadas este fin de semana en territorio zapatista.

Las encuestas fueron levantadas desde el viernes, sábado y domingo por el PES, PT y Morena. En estos momentos cada cual ya debió de haber entregado los resultados, mismos que se habrán de someter a un profundo análisis realizado por una empresa distinta a las que ejecutaron los sondeos, a fin de determinar cuál de los dos aspirantes es el más viable para competir por la gubernatura el próximo primero de julio.

Es evidente, que en los resultados de las tres encuestas no sólo se considerará la popularidad de Rabindranath Salazar Solorio y Cuauhtémoc Blanco, sino también la percepción social sobre cuál de los dos tiene mayor capacidad para conducir la gubernatura en Morelos, así como quién de los dos es más vulnerable a la derrota.

Elementos que podrían generar sorpresas en la decisión final que se asuma para definir al precandidato de la coalición Morena-PT-PES a la gubernatura. Y es que al interior de Morena hay antecedentes importantes en los que no necesariamente es ungido el más popular o el más conocido, sino el que menos negativos tiene y el menos vulnerable.

Para muestra, esta el caso de Ricardo Monrreal, actual titular de la Delegación Cuauhtémoc en la Ciudad de México, que no obstante de ser mejor conocido y el más popular, Morena optó por la decisión de impulsar a Claudia Sheinbaum a la candidatura por el gobierno de la CDMX.

Esto, a consecuencia de que Ricardo Monrreal tenía más negativos y por lo tanto era más vulnerable a perder el gobierno de la Ciudad de México.

Así que, en Morelos, no necesariamente será elegido el más popular o el mejor posicionado, pues los negativos y la vulnerabilidad de cada uno de ellos será fundamental y determinante para la decisión final. Dificialmente Morena correrá el riesgo de elegir a un candidato que pierda en la mesa y no en las urnas.

Es decir, que sea impugnado o que sus negativos representen un porcentaje importante  que lo conviertan, al final, en un candidato inviable electoralmente.

A diferencia de otros precandidatos o candidatos de las opuestas coaliciones o partidos políticos, el aspirante de Morena tiene mayores posibilidades de levantarse con el triunfo en las elecciones del primero de julio. Y es que el PRI, con Peña Nieto, ha sufrido un grave deterioro ante las falsas reformas estructurales. Y el PRD, con Graco Ramírez, es el partido más repudiado de Morelos. El PAN tiene pocas posibilidades y más aún si se equivocan al elegir a un mal candidato (empresario).

Por lo tanto, las dirigencias de la coalición Morena-PT-PES tendrán que analizar los resultados de las encuestas, más allá de los índices de popularidad que tengan en lo individual Rabindranath Salazar Solorio y Cuauhtémoc Blanco. Esto, con el firme objetivo de elegir al menos vulnerable para la contienda.

Ambos, Rabin y El Cuau serán llamados este miércoles, a más tardar el jueves, a la Coordinación Nacional que encabeza Yeidckol Polevnsky, para darles a conocer los resultados de las encuestas y del análisis ejercido, así como el nombre del precandidato.

No descartamos que, para garantizar la unidad al interior de dicha coalición, ese mismo día se lleve a cabo una negociación, que permita construir acuerdos que garanticen la verdadera creación de un gobierno de coalición.

Y en ese acuerdo, Morena también llevará mano, sea el candidato que sea. Esto significará que el 50% de las posiciones del gobierno, si obtienen el triunfo, tendrían que ser integradas a propuesta de Morena, otro 25% por el PES y el 25% restante por el PT.

Esta misma condición habrá de prevalecer para la postulación de los candidatos a los 33 municipios, a los 12 distritos locales y a las regidurías municipales. Las negociaciones tendrán que caminar por esa ruta, al margen de quién sea el candidato a la gubernatura.

Así que mañana miércoles se conocerá si es Rabindranath o Cuauhtémoc el candidato a la gubernatura. La unidad de esa coalición estará garantizada mediante la negociación que se construya ese mismo día. La moneda, esta aún en el aire.

PRI: Unidad Forzada

Los nueve aspirantes a la candidatura del PRI a la gubernatura de Morelos, se dieron una encerrona el día de ayer en la sede priísta. Al principio se divulgó que este día tendría que haber un acuerdo para impulsar de manera unida a uno de los nueve. Sin embargo, no hubo acuerdos y la encerrona se redujo a un pacto de civilidad política, al más puro estilo del viejo PRI.

Ante la falta de acuerdos para definir al precandidato, se firmó este pacto integrado por dos puntos fundamentales: Primero, se decidió que el tema de la precandidatura sea asumida directamente por el Comité Ejecutivo Nacional; para ello cada quien realizará los cabildeos políticos que les permita tener el respaldo de sectores y organizaciones para ser el ungido.

Segundo, los nueve aspirantes se comprometen a respetar la decisión que tome el CEN del PRI y a respaldar al precandidato que obtenga la definición.

Conociendo a los priístas, es evidente que ese pacto de civilidad política más tardará en ser respetado que en romperse, pues cada cual trae sus propios intereses, que son distintos a los demás. De hecho, no dudamos que aquellos que se sienten con la candidatura en la bolsa, en realidad no alcancen a obtenerla y en consecuencia sean los que rompan al PRI con alianzas de facto con los oponentes, como ya es costumbre para ellos, ganar perdiendo.

Lo cierto es que de los nueve, sólo cuatro de ellos tienen reales posibilidades de alcanzar la precandidatura: Matías Nazario, Marisela Velázquez, Jorge Meade y Rosalina Mazari.

Cada uno de ellos tiene sus propios resortes políticos en la cúpula nacional. Así que el cabildeo que realicen entre los grupos de poder nacional, será la forma en que logren alcanzar la nominación, pues si de liderazgo político se tratara, difícilmente podrían ser ungidos.

De esos cuatro son sólo dos los que en verdad quieren jugársela: Matías Nazario y Jorge Meade; las otras dos: Marisela y Rosalina tienen sus intereses en la diputación local plurinominal y en la senaduría, respectivamente.

Capella: Las omisiones

Alberto Capella Ibarra se ubicó ya como el primer servidor del régimen graquista sujeto de juicio político o juicio de responsabilidades como Comisionado de Seguridad Pública, ante los reiterados actos de irresponsabilidad que ha cometido, por acción y omisión, en el ejercicio de su encargo y de la función pública.

Como responsable de la seguridad ha cometido reiteradas omisiones, negligencias, arbitrariedades y hasta actos ilegales, que han puesto en riesgo la integridad, la seguridad y los derechos humanos de los morelenses. Y lo peor de todo, es que él mismo, cínicamente, aporta las pruebas científicas y contundentes en su contra.

El hecho más patético de su responsabilidad -por acción y omisión- fue lo que ocurrió el día de ayer sobre la avenida Cuauhnáhuac, en donde a plena luz del día, sujetos armados que viajaban en un vehículo abrieron fuego en contra de una familia que viajaba en un jetta color negro y de donde resultaron muertos el conductor y sus dos hijos; uno de un año 6 meses y otro de seis años de edad. Además de dos personas mas lesionadas con proyectil de arma de fuego.

De qué le sirve a Alberto Capella y al propio Graco Ramírez tener toda la tecnología a su alcance a través del C-5, si en realidad no opera o no lo saben operar. Es evidente que la negligencia y las omisiones son la falta de prevención del delito y la lenta o nula reacción policiaca para detener al responsable de la conducta ilícita.

Frente a esos lamentables sucesos violentos que ya empiezan a ser una costumbre en Morelos sin que nadie haga algo y sin que Graco Ramírez ponga atención, el Comisionado de la Seguridad Alberto Capella subió dos videos a las redes sociales de la propia Comisión Estatal de Seguridad, que son prueba científica y contundente, que en cualquier juicio podrían ser usados en su contra. Y es que en ellos, exhibe con todo cinismo las omisiones y actos ilegales que comete con toda impunidad en contra de los morelenses.

En el primer video, Alberto Capella, hace graves conjeturas, sin pruebas, de los supuestos hechos y hasta de las causas que derivaron en el ataque a balazos en contra de los integrantes de dicha familia. Por si fuera poco, exhibe una camioneta color gris, de donde supuestamente los ocupantes dispararon, sin tener evidencia.

En ese video, tiene la desfachatez de pedir la colaboración de los morelenses para que aporten datos de los ocupantes de dicha camioneta, como si los ciudadanos fueran policías o investigadores profesionales; tarea que es parte de su responsabilidad constitucional y administrativa.

En el segundo video, Alberto Capella presupone, sin prueba alguna, que los presuntos criminales que atacaron y asesinaron a los dos niños y al padre de éstos, fueron criminales que habían sido detenidos en el mes de marzo del 2016 y que fueron puestos en libertad por las autoridades judiciales; con ello lanza un fuerte señalamiento de corrupción en contra de los juzgadores del Tribunal Superior de Justicia, sin exhibir evidencia.

Es un hecho en Morelos se aplastan los derechos humanos, se delinque de manera oficiosa y se cometen omisiones en contra de la integridad de los gobernador, sin que ello pueda ser sancionado, en este caso, por los cómplices diputados locales.