La opción del PRD para la gubernatura y el plan de Cuauhtémoc

Lucía Meza: La Opción

La diputada federal, Lucía Meza Guzmán, se convirtió ya en la mejor opción que tiene el PRD para la gubernatura del Estado y de paso para encabezar lo que podría ser el Frente Ciudadano por Morelos. De acuerdo a las últimas encuestas del CISEN, la legisladora esta por arriba de cualquiera de sus oponentes perredistas.

En comparación a Rodrigo Gayosso, Matías Quiroz y Raúl Tadeo Nava, la diputada federal, Lucía Meza Guzmán, mantiene un mejor posicionamiento político y una mayor intensión del voto. De hecho, es la única mujer que ha crecido en la simpatía y prefrencia electoral rumbo al 2018.

El día de ayer, con la notable ausencia de Lucía Meza, el Consejo Político del PRD en Morelos determinó construir la alianza con el PAN y MC, bajo la premisa de que en esa coalición el PRD llevaría mano para encabezar la candidatura al gobierno del Estado.

De hecho, previo a dicho Consejo Político, los dirigentes estatales del PRD, Rodrigo Gayosso, de MC, Jessica Ortega y del PAN, Juan Carlos Terrazas, se reunieron en la ciudad de México, con las cúpulas nacionales de esos partidos políticos, en donde se determinó examinar la viabilidad para crear en Morelos el Frente Ciudadano.

El dirigente estatal del PAN, puso en la mesa las reservas que tienen para aliarse con el PRD en Morelos; sobre todo, si Rodrigo Gayosso, hijastro de Graco Ramírez, insiste en ser el candidato al gobierno. Los panistas rechazaron aliarse con el PRD de Graco Ramírez.

De ahí que la diputada Lucía Meza Guzmán se convirtió en la carta fuerte del PRD, tendiente a medirse con el panista Javier Bolaños, el mejor posicionado de los panistas, para definir entre ellos dos, la candidatura. Ambos, por cierto, críticos del gobierno de Graco Ramírez e impulsores de la auditoría que se practicó al crédito por cuatro mil millones de pesos que solicitó el gobernador en el 2013.

Así que, la posible candidatura por el Frente Ciudadano estaría bajo disputa de Lucía Meza y Javier Bolaños, por lo que en caso de que las cúpulas nacionales se definan por otro aspirante distinto, estarían condenados a la derrota electoral en el 2018.

Cuauhtémoc: Sin Plan

El grupo de asesores del alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, no tienen un plan estratégico para procesar el retiro de la alcaldía y la candidatura del PES a la gubernatura del Estado. En contraste, los tiempos los van a alcanzar y rebasar; mientras tanto los hermanos Roberto y Julio Yáñez se preparan para asumir el control del gobierno a partir de Diciembre.

De acuerdo al plan del grupo de asesores, se pretende que Cuauhtémoc Blanco presente su licencia para separarse del cargo antes de las fiestas navideñas (24 de diciembre), para que a partir de enero se empiece a promover como aspirante a la gubernatura por el PES y de esa manera recuperar los puntos que ha perdido en las encuestas de intención del voto.

También se busca que a través de la figura de Cuauhtémoc Blanco se pueda posicionar la marca del Partido Encuentro Social, que en Morelos prácticamente se desconoce a pesar de que en las elecciones del 2015 lograron tener una diputación local por la vía plurinominal.

Incluso, en su estrategia, tienen previsto que el cabildo municipal designe al alcalde sustituto y que esta responsabilidad recaiga en un acto afín al Secretario Técnico del Ayuntamiento, José Manuel Sanz, brazo derecho del alcalde.

A primera vista la estrategia de los asesores de Cuauhtémoc Blanco, se observa posible y adecuada. Sin embargo, está mal diseñada en tiempos y momentos, pero sobre todo en el tema jurídico-político.

De acuerdo al artículo 115 de la Constitución Política del Estado, ante la ausencia temporal y definitiva del alcalde titular, en automático entra en funciones de alcalde sustituto, el suplente, que en este caso, sería Juan Manuel Hernández Limonchi, personaje vinculado y ligado directamente con los hermanos Roberto y Julio Yáñez.

En caso de que el alcalde suplente se encuentre en la  imposibilidad de asumir la alcaldía, se tendría que llamar, forzosamente, a la Síndico Procurador del ayuntamiento, que en este caso se trata de Denis Arizmendi, también cercana a los hermanos Yáñez.

Y en el supuesto de que el alcalde suplente y la Síndico Procurador no pudieran asumir el cargo, entonces el gobernador, Graco Ramírez, tendría que enviar al Congreso del Estado una terna para la designación del alcalde sustituto.

Por lo tanto, es inviable jurídica y políticamente que el alcalde Cuauhtémoc Blanco y José Manuel Sanz, puedan instalar en la presidencia a un alcalde sustituto a fin a sus intereses políticos electorales.

En cuanto a los tiempos, sería desastroso para el aspirante a la gubernatura, separarse del cargo en el mes de Diciembre como lo tienen diseñado, pues los hermanos Roberto y Julio Yáñez, tendrían el tiempo suficiente para recopilar información oficial que evidencie posibles irregularidades cometidas por el propio Cuauhtémoc Blanco.

Por donde se le vea, los hermanos Roberto y Julio Yáñez asumirán el control del gobierno de Cuernavaca, tarde que temprano. Por lo tanto, los asesores de Cuauhtémoc Blanco tienen todavía la posibilidad de definir el momento en que habrán de entregarle el gobierno de Cuernavaca a los hermanos Yáñez, dueños del Partido que llevaron a Blanco Bravo a la alcaldía capitalina.

Es decir, tienen todavía la posibilidad de aplazar la licencia para separarse del cargo de Cuauhtémoc Blanco, sobre todo cuando la propios Constitución Local establece que los servidores públicos podrán separarse de sus cargos tres meses antes de la elección.

Con base en ese fundamento, Cuauhtémoc Blanco podría mantenerse en el cargo de presidente de Cuernavaca hasta unos días antes del registro de candidatos (A finales de marzo y principios de abril), con lo que incluso se les reduciría el tiempo a los hermanos Yáñez para pretender minar la candidatura del futbolista.

Por si fuera poco, los asesores deben tomar en cuenta que al interior del ayuntamiento, el gabinete está totalmente dividido y fracturado en dos grupos. Por un lado el grupo de funcionarios afines a José Manuel Sanz y por otro lado, el grupo de funcionarios vinculados a personajes externos que ya rompieron con Cuauhtémoc Blanco, pero que continúan en los cargos donde fueron colocados.

Así que las definiciones no serán fáciles para Blanco Bravo ni para su grupo de asesores, sobre todo, cuando es una realidad que tienen que posicionar la marca del PES, que no es bien conocida y recuperar los puntos que ha perdido el inminente candidato.

Cuauhtémoc Blanco ha perdido ocho puntos porcentuales en las encuestas de intención del voto. En enero de este año surgió con una preferencia del 34% y en los sondeos del mes de septiembre se cayó al 26%. Esto, tiene una explicación, la decepción social hacia su gobierno, el desgaste que ha sufrido como alcalde y la falta de estrategia para victimizarse frente a los ataques de sus enemigos políticos. La caída de Cuauhtémoc podría aumentar en el momento en que deje de ser presidente de Cuernavaca.