Acoso ocurría fuera del horario de trabajo, por lo que la UAEM no puede atender las denuncias, respuesta que recibieron alumnas acosadas por profesor

Dos exalumnas más de la licenciatura de Psicología de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos  (UAEM), quienes en 2010 tomaron la asignatura de Contextos Educativos, impartida por Aldo Bazán Ramírez, catedrático en la Facultad de Psicología, rompieron el silencio y denunciaron también haber sido víctimas de acoso sexual y posteriormente escolar, por parte del profesor.

Como se recordará, en este espacio se informó sobre la denuncia que Erika Barrios y Daniela Olivares,  alumna y exalumna de la UAEM, hicieron en redes sociales sobre el acoso sexual y académico que sufrieron en manos de Bazán Ramírez.

Tras darse a conocer el caso han surgido más denuncias

Laura Itzel López Sotelo, egresada de la Facultad de Psicología de la generación 2007-2011, tomó la clase de Contextos Educativos con Aldo Bazán Ramírez.

Detalló que primero iniciaron comentarios como “qué bonita te ves”, “qué guapa vienes” o “qué bonita  se te ve esa blusa”, todos ellos, comentarios incómodos, agrega.
Después vinieron acercamientos diciendo “déjame sentar a lado tuyo, no muerdo”, incluso, en una ocasión se sentó detrás de unos de sus compañeros para evitar al profesor. La reacción de Bazán fue intentar mover a sus compañeros para poder seguir viéndola; “a ver ustedes, cámbiense de lugar que no me dejan apreciar la belleza de su compañera”.

El acoso fue cada vez más personalizado. En algunas ocasiones fue vía correo electrónico, en donde se ofrecía a ayudarle a cursar si se veían a solas.

Las tres alumnas que han denunciado, detallaron que el profesor utilizó prácticamente el mismo “método” de acoso hacia ellas.

Debido a que ninguna de las chicas cedió ante las sugerencias, el acoso escolar inició. Primero demeritaba su trabajo, cambiaba criterios para calificarlas, incluso hacía evaluaciones con información que no les había enseñado.

Debido a esto, las jóvenes, apoyadas por gran parte de sus compañeros de grupo, optaron por ingresar oficios explicando lo que ocurría, para solicitar que el profesor no incluyera en los exámenes, información con temas no vistos aún.

Una de las chicas ofreció su testimonio, pero por temor a represalias pidió reservar su identidad.

Explicó que las instancias a las que acudieron “todo el tiempo lo cubrieron, por ejemplo, fuimos a la Procuraduría de Derechos Académicos, en ese tiempo a cargo de Jorge Arturo García Rubia, no hicieron nada, al contrario denostaban también en nuestra contra, nos decían que como seguro el maestro no nos hizo caso, ahora estábamos ardidas”.

Eso molestó a Bazán Ramírez y empezó el ataque directo. “Nos demandó legalmente por plagio y para ello tomó como pretexto unos párrafos mal citados que incluimos en un trabajo; tuvimos que contratar un abogado y al final se demostró que no hubo plagio”.

La Procuraduría de Derechos Académicos determinó que los mensajes de correo, enviados por Barzán  (los cuales fueron parte de las evidencias), ocurrían fuera del horario de trabajo del catedrático, por lo que “la UAEM no podía tener conocimiento ni atención alguna”.

Finalmente, un grupo pequeño, que las incluía a las tres, fue reprobado y obligado a recusar, pero el acoso no paró.

De acuerdo a las entrevistadas, existen más víctimas de acoso por parte de Aldo Bazán y su red de  académicos que se respaldan unos a otros.