La cruel realidad de la seguridad social en México

Pese a los avances en la formalización del empleo, el principal reto laboral es realizar reformas que otorguen seguridad social a toda la población, puesto que sólo 38 de cada 100 trabajadores cuentan con este beneficio, afirmó en entrevista con Excélsior David Kaplan, especialista de la Unidad de Mercados Laborales del Banco Interamericano
de Desarrollo.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), todavía existen 33 millones 237 mil 503 trabajadores, que representan 61.7% de la población ocupada, que no cuentan con acceso a instituciones de seguridad social como el IMSS, el ISSSTE o sus homólogos estatales, por lo cual no tienen prestaciones como servicios de salud, protección contra riesgos laborales o cotización al sistema de pensiones.

La cifra se compone de 16.3 millones de ocupados subordinados (49.1% del total) cuyos patrones no les otorgan estos beneficios; 14.5 millones de trabajadores independientes (43.7% del total) entre empleadores y que laboran por cuenta propia, y 2.4 millones de empleados (7.1%) que no tienen remuneración alguna.

LOS INDEPENDIENTES

Para Kaplan estos datos muestran que debería ser obligatorio que los trabajadores independientes cotizen a la seguridad social, y reforzar las medidas para que los patrones cumplan con sus obligaciones para el caso de los subordinados.

Los trabajadores independientes son un caso particular, porque ellos no tienen la obligación legal de cotizar a una institución de salud. Y esto es problemático porque ellos envejecen igual que un asalariado, tienen riesgos laborales igual que un asalariado, se enferman igual que cualquier asalariado. Por eso, este grupo debe ser objeto de atención de mayor acceso a la seguridad social”.

Añadió que la tasa de cotización entre independientes es baja, pese a que se han implementado incentivos como el Régimen de Incorporación a la Seguridad Social, que otorga descuentos hasta de 50% en las cuotas al IMSS para que los trabajadores por cuenta propia que se afilien.

Esto se explica básicamente porque ellos no están obligados a afiliarse, aunque si tienen empleados a su cargo, sí tienen la obligación legal de registrarlos en el IMSS. Y al no tener la obligación legal, pues los independientes piensan más en el corto plazo y no en los beneficios de cotizar para una pensión, o de tener un seguro en caso de accidentes o de enfermedad”.

Kaplan agregó que muchos trabajadores no se afilian al IMSS porque consideran que no tendrán un beneficio directo dadas las dificultades de atención y de acceso a medicinas, además de que ven las cuotas como un impuesto y no para una protección propia.

Señaló que alternativas no contributivas a la seguridad social, como el Seguro Popular o la Pensión de Adultos Mayores, desincentivan la afiliación al IMSS.

MEDIDAS

Además de hacer obligatorio, de forma gradual, que los independientes se afilien a la seguridad social, Kaplan asegura que deben reforzarse medidas de fiscalización para que las empresas afilien a sus empleados al IMSS. Reconoció, sin embargo, que en este gobierno se avanzó mucho en el tema, aunque “todavía falta mucho por recorrer, en especial con los outsourcing y que las dependencias coordinen su información y acciones”.

Dijo que se debe pensar en universalizar la seguridad social con impuestos generales en lugar de cuotas al trabajo formal, de modo que todos tengan beneficios sin importar su estatus laboral. “Desligar el mercado laboral de la seguridad social hasta donde se pueda, quizás en salud y un poco en riesgos de trabajo”.

Fuente: El Financiero